Ahora te vas. sé a donde, se cuando, imagino como.
Es probable que sigan pasando los días, que sea ilógico recordarte, extrañarte, porque aunque parece que vale de algo, no vale de nada. Es algo efímero, un oasis en el desierto mental que hay en mi cabeza.
Una historia escrita con el perfume de una piel que anhelaba amar, con la inocencia de querer darlo todo, y la absurda convicción de no perder nada. Absurdo, lo sé.
No hay culpables, no hay disculpas, pero si un vago deseo de que nada hubiera pasado.
Demuéstrame de qué sirvió lo que hicimos. Hazlo ahora, aprovecha que el libro con nuestra historia empieza a llenarse de llamas, y no lo hagas después de que desaparezcas, no solo de mí, sino de todo.
No quiero, no me permito ocultar lo que suelo sentir, no me importa si te molesta, si lo hago, o si entenderás de que hablo. Tampoco entenderás si escupo todo en éstas líneas que sirvieron de muestra de lo que viví contigo, de lo que soñé junto a ti, y de lo que se fue. Contigo.
Me pregunto que será de mí si aunque sea por error vuelvo a encontrarte. Si en sueños puedo besarte. Si la vida me lleva a tenerte de nuevo.
Buscarte en otros labios nunca ha sido la táctica, pero hasta a eso llegué. Y todavía no te encuentro.
Y quizá creas que nunca existí. O que para ti, morí.
Y un dia Vendra en que tu voz diga mi nombre y yo no te responda...
Al principio habra un no acostumbrarte, un aro fuerte rodeando el corazon, la punzada inesperada que sientes a un costado y duele tan hondo, como la piedra que cae en un pozo oscuro y sin limites.
Un frio llegara hasta tus huesos, hasta tomarte por entero, sin reservas, y la vida tendra entonces un sabor alemndra amarga, te cercara hasta no tener aire, espacio, ni espacio para el aire.
Sera como sentir hambre, esa que clava su afilado diente, o sed, que repite su monotona gota aguda. Un lento acostumbrarse, un ir perdiendo la intensidad, la pena, ese deslizarse sin sentido por dias y noches y dias sin color ni medida.
Una flor, el paisaje, algo habra que llama a tu alegria, que encuentre la rendija por donde colarse hasta hacer profunda la grieta y llenar de luz tu corazon en sombra.
Y entonces solo entonces, comenzara mi muerte.
Cada vez que me olvides, que te desprendas de mi, de mi recuerdo, de mi olor, de mis palabras de nina o de mis tonterias , habre de hundirme un poco, de perderme, por entre espesos arboles o tuneles sin final.
Y sin embargo, sabre buscarte, llegar a ti.
Tocare a tu olvido para que tu olvido ceda y me encuentres en sitios conocidos, en palabras, canciones, acciones, sonrisas, miradas, llantos y penas solitarias, en el goce y la tortura de no amar y aparentar, en el Descansa y Dios te Guarde, de noches vacias de mi voz y llenas de otras voces, que tal vez yo desconozca.
Pero solo hallaras la sombra de mis manos, el hueco donde hubo una palabra, la huella de un gesto inconcluso, inacabado.
Por que un dia vendra en que solo podre darte la certeza de algo que no existe, que no hace falta, aunque no quieras.
Adios.
viernes, 20 de abril de 2012
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